Chapter 2

El agua de la fuente continuaba ondulándose suavemente mientras Novia permanecía petrificada al borde de la piedra. El medallón plateado flotaba entre los pétalos de rosa blanca, reflejando la luz del sol de la tarde. Novio llegó finalmente a su lado, extendiendo una mano temblorosa para tocar su hombro, pero ella se apartó con un movimiento seco. Los invitados, ahora de pie y expectantes, murmuraban confusos ante la extraña escena que había interrumpido la boda. Nadie se atrevía a dar un paso en falso.
La niña, inmóvil junto al agua, observaba a Novia con una mirada que combinaba inocencia y un profundo desafío. Novio miró el medallón flotante y luego a la niña, frunciendo el ceño mientras intentaba procesar la situación. "¿De dónde salió eso?", preguntó Novio en un tono bajo, intentando calmar la creciente tormenta emocional que amenazaba con destruir la ceremonia. Novia no respondió; sus ojos seguían fijos en la fotografía del bebé, un rostro que creía haber perdido para siempre en los recovecos más oscuros de su memoria.
Los recuerdos comenzaron a asaltar la mente de Novia con una claridad dolorosa. Cinco años atrás, en circunstancias que prefería no recordar, había vivido una tragedia que la marcó de por vida. La pérdida de su hija había sido un secreto guardado con hermetismo, conocido únicamente por ella y por personas que ya no formaban parte de su círculo. Ver ese medallón, un objeto que ella misma había mandado a grabar, flotando en una fuente pública durante el día de su boda no podía ser una simple coincidencia.
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Novia se arrodilló lentamente sobre el borde húmedo de la fuente, ignorando cómo su costoso vestido de encaje se manchaba con el agua y el polvo. Con dedos temblorosos, estiró el brazo hasta alcanzar la cadena de plata. Al sostener el medallón en su palma, sintió el frío metal contra su piel, un contraste brutal con el fuego que ardía en su pecho. Abrió el compartimento con cuidado, confirmando lo que sus ojos ya sabían: era la foto de su pequeña, la niña que le arrebataron en circunstancias nunca esclarecidas.
Con el medallón apretado firmemente contra su corazón, Novia se levantó y miró fijamente a la niña. "¿Quién eres?", preguntó con la voz rota, exigiendo respuestas que nadie en ese jardín parecía dispuesto a dar. La niña dio un paso atrás, refugiándose detrás de una columna de piedra cercana, mientras Novio la miraba con una mezcla de desconcierto y sospecha. El ambiente festivo se había evaporado por completo, dando paso a un misterio turbio que amenazaba con desenmascarar oscuras verdades.